Las Calles
Las Calles queda a un puñado de kilómetros de Nono, sobre la ruta 14, en pleno Valle de Traslasierra. Es un pueblito de los de antes —de hecho, supo llamarse Las Cuatro Esquinas—, que empezó a formarse a mediados del siglo XIX y que hoy vive del turismo tranquilo, ese que busca sombra, río y ninguna urgencia.
Paso de las Tropas, agua de sierra
Su orgullo es el balneario de Paso de las Tropas, un rincón del río donde el agua baja fresca desde las Sierras Grandes y se abre en pozones y playitas de piedra. En verano es el punto de reunión de la zona; el resto del año, un paseo casi privado.
Un cruce de caminos con alma de pueblo
Las Calles es también un buen punto de partida: Nono y su museo Rocsen quedan al lado, Mina Clavero a un rato corto y el lago La Viña un poco más allá. Pero lo mejor pasa quedándose: la capillita, las calles de tierra, el canto de los benteveos y esa siesta serrana que acá se respeta como ley.
Chiquito y genuino, Las Calles demuestra que en Traslasierra los mejores planes suelen ser los más simples.
